La Reunión Internacional de Minería 2026 celebrada en Zacatecas fue el escenario donde representantes de corporaciones mineras nacionales y extranjeras, principalmente asociadas en la Camimex, así como miembros del gremio mexicano de ingenieros mineros, metalurgistas y geólogos, se alinearon discursivamente con los intereses económicos de Canadá. El embajador canadiense Cameron Mackay encabezó la postura de su país, presionando al gobierno mexicano para que acelere los trámites y autorizaciones para la explotación de yacimientos de tierras raras y minerales críticos. Estos recursos, vitales en la transición hacia energías limpias, han puesto a México en el centro de la estrategia internacional de Canadá, que busca incrementar de manera sustancial y urgente sus inversiones en territorio mexicano, aprovechando el potencial geológico nacional y la disposición de los actores locales para colaborar bajo nuevos modelos y tecnologías.
Sin embargo, la asamblea internacional, que reunió a más de 150 compañías mineras y empresas proveedoras, evitó cualquier pronunciamiento respecto a los señalamientos recientes del Panel de Resolución Rápida de Conflictos del T-MEC. Dicho panel ha apuntado la intervención del crimen organizado en la mina Camino Rojo, operada por la canadiense Orla Mining en Mazapil, Zacatecas, donde supuestamente se contrataron grupos delincuenciales para interferir en cuestiones sindicales y laborales, según ha denunciado el Sindicato Minero de Napoleón Gómez Urrutia. Ni representantes mineros, ni funcionarios gubernamentales, ni el propio embajador Mackay abordaron el tema, lo que fue notorio ante la magnitud de la acusación y la relevancia internacional del evento.
Durante el acto inaugural, Cameron Mackay insistió en que para que la inversión canadiense fluya a la velocidad y magnitud deseadas, es indispensable que ambos países trabajen en conjunto para garantizar procesos regulatorios oportunos y predecibles. Subrayó la importancia de fortalecer la seguridad y la estabilidad para las operaciones y los trabajadores, además de apoyar la existencia de sistemas de permisos transparentes y eficientes. Mackay recordó que las empresas canadienses ya representan una parte significativa de la inversión minera en México, gestionando activos que ascienden a miles de millones de dólares, lo que convierte a nuestro país en uno de los principales destinos globales de capital minero canadiense.
El embajador enfatizó que Canadá no solo es una fuente de capital, sino también un centro global de experiencia minera, capaz de ofrecer servicios de exploración y geología de primer nivel, ingeniería avanzada, gestión de proyectos, tecnología de punta, así como experiencia en remediación ambiental y finanzas especializadas. Mackay argumentó que la tendencia global hacia economías bajas en carbono está acelerando la demanda de minerales críticos como cobre, litio, plata, níquel, cobalto y tierras raras, elementos esenciales para tecnologías limpias como vehículos eléctricos, paneles solares y turbinas eólicas. Aseguró que no hay transición energética posible sin minería, y que Canadá ha asumido este reto con ambición, acelerando la producción responsable de estos minerales y posicionando a sus socios, como México, en la competencia global.
Por su parte, Pedro Rivero, presidente de la Camimex, coincidió en la necesidad de agilizar los procesos, especialmente los permisos ambientales, para que los proyectos mineros avancen sin sacrificar los altos estándares de protección ambiental que exige la minería responsable. Rubén del Pozo, presidente de la Asociación de Ingenieros Mineros, Metalurgistas y Geólogos de México, destacó que la aprobación de nuevos proyectos y ampliaciones mineras sigue despertando el interés de inversionistas nacionales e internacionales, consolidando la confianza en el potencial geológico de México y Zacatecas, líder nacional en producción de oro, plata, zinc y plomo. Del Pozo hizo un llamado a las autoridades federales para respaldar los proyectos de exploración y explotación que están en espera de autorización, advirtiendo que esto podría ubicar a la minería zacatecana como la más importante del país. Finalmente, el gobernador David Monreal Ávila se sumó al discurso de apertura a la inversión, argumentando que el desarrollo minero es cada vez más necesario para el bienestar de la humanidad.





