Zacatecas Lidera: La Urgencia de Coordinar la Producción y Comercialización del Frijol

By: Protagonista

En Zacatecas, el problema del campo ha ido más allá del frijol almacenado; la confianza entre productores y autoridades se encuentra profundamente mermada. Los productores rurales han alzado la voz, pues mientras en los informes oficiales se asegura que todo está resuelto, la realidad en las comunidades es diferente. Los agricultores relatan que los trámites para vender sus cosechas se han vuelto interminables y los centros de acopio no reciben producto como antes. Esta desconexión entre el discurso institucional y la experiencia cotidiana de los campesinos ha generado una brecha de desconfianza que amenaza con agravarse si no se atiende de fondo.

Durante meses, la versión oficial ha sostenido que los centros de acopio operan con normalidad, que los volúmenes autorizados aumentaron y que el programa gubernamental avanza sin contratiempos. Sin embargo, basta recorrer el territorio zacatecano para encontrar bodegas saturadas, productores esperando respuesta y ciclos agrícolas que no admiten más demoras. La realidad contrasta con los reportes que se elevan por la cadena institucional hasta convertirse en verdad oficial. Esta situación impide que se tomen decisiones adecuadas y agrava la problemática del sector agrícola local.

No se trata, necesariamente, de una falta de voluntad política por parte de la presidenta de México ni del gobernador del estado. El verdadero problema radica en la ejecución de los programas y, especialmente, en la información que se transmite hacia arriba. Cuando se comunica que no existe inconformidad, mientras los campesinos permanecen movilizados, algo está fallando. Esta distorsión de la realidad no es un error menor; más bien, es un obstáculo que impide la toma de decisiones correctas y oportunas para atender las necesidades urgentes del campo zacatecano.

Zacatecas no puede tratar el frijol como un tema secundario. La entidad es uno de los principales productores de esta leguminosa en México y miles de familias dependen de que su cosecha se comercialice de manera oportuna. Si el productor no logra vender su frijol en el momento adecuado, pierde ingresos fundamentales para su sostenimiento. Cuando esto ocurre, no solo se afecta al agricultor individual, sino que la economía regional resulta dañada, se desestabilizan los precios y se pone en riesgo la seguridad alimentaria de toda la zona.

Por ello, urge que el Estado deje de simular y actúe con acciones concretas. Es momento de que el Secretario del Campo del Gobierno de Zacatecas asuma el liderazgo necesario y gestione, junto a la Secretaría de Gobernación estatal, la SADER y Alimentación para el Bienestar, un equipo operativo permanente que dé seguimiento real a las necesidades del campo. La Secretaría del Campo debe encabezar la defensa institucional de los frijoleros y respaldar al gobernador ante las instancias federales, sin politizar la problemática ni evadir responsabilidades. Los reportes y la información que se envíen deben reflejar fielmente lo que ocurre en el territorio, pues cualquier simulación solo agravará el conflicto y prolongará la incertidumbre entre los productores.